Una de las dudas que más se repite cuando una pareja empieza a organizar su boda es esta:
¿cuándo tenemos que empezar con las invitaciones?
¿Es pronto? ¿Es tarde? ¿Vamos con margen o ya vamos justos?
No existe una única respuesta para todas las bodas ni para todos los novios, pero sí hay plazos recomendables que conviene conocer para evitar agobios, decisiones precipitadas y estrés innecesario (que ya hay muchas cosas que estresan preparando una boda).
Antes de decidir los tiempos, es importante tener claro qué tipo de invitaciones encajan con vosotros. En este post te contamos cómo elegir invitaciones de boda personalizadas sin equivocarte.
En este post te contamos cuándo encargar las invitaciones de boda para llegar a tiempo y poder disfrutar del proceso con calma.
El plazo recomendado para encargar las invitaciones
De forma general, recomendamos empezar con las invitaciones con unos cuatro meses de antelación a la fecha de la boda.
Este plazo permite trabajar con tranquilidad, revisar textos, definir el diseño y organizar la producción sin prisas. Aun así, cuando se busca un trabajo cuidado y personalizado, cuanto antes se empiece, mejor. Eso si, sin volvernos locos! No falta empezar un año antes.
Por eso, en muchos casos, nos gusta empezar el proceso con seis meses de antelación.
Por qué es importante contar con un poco más de tiempo desde el principio
Diseñar invitaciones de boda no es solo imprimir un papel con una fecha. Cada invitacion necesita su tiempo para:
· escuchar vuestra historia y entender lo que queréis transmitir,
· pensar el diseño y los detalles que mejor os representan,
· revisar textos y ajustes,
· cuidar la producción, el papel y los acabados,
· preparar las invitaciones para que lleguen listas a vuestras manos.
Hacer estos pasos con un poco más de tiempohace que podáis disfrutar del proceso.
Un calendario orientativo según el tipo de boda
Cada boda es distinta, pero este calendario puede servir como referencia:
· Bodas con invitaciones impresas personalizadas
→ empezar entre cinco y seis meses antes
· Bodas con invitados que viven fuera
→ conviene adelantar tiempos para facilitar la organización y los envíos
· Bodas en temporada alta (primavera y verano)
→ es recomendable no apurar plazos, ya que los tiempos de producción suelen alargarse un poco más
La clave no es ir con miedo, sino anticiparse lo justo para evitar imprevistos.
Errores habituales al encargar las invitaciones
Algunos de los errores que más vemos en el estudio son:
· empezar el proceso demasiado tarde,
· no prever posibles cambios en textos o información,
· no tener en cuenta los tiempos de producción,
· pensar que todo se resuelve en un único paso.
Evitar estos errores hace que el proceso sea mucho más tranquilo.
Nuestro consejo como estudio de papelería artesanal
Si tuviéramos que resumirlo en una frase sería esta: mejor empezar un poco antes y hacerlo con calma, que ir justo y tener que decidir con prisas.
Las invitaciones son uno de las primeras cosas que ven vuestros de la boda y merecen su tiempo, tanto por el resultado final como por la experiencia de crearlas.
En resumen
Entonces, ¿cuándo encargar las invitaciones de boda?
· Cuatro meses puede ser un buen punto de partida.
· Cinco o seis meses es el margen ideal para trabajar con tranquilidad y cuidado.
Si tu boda es dentro de unos meses y estás empezando ahora a pensar en las invitaciones, todavía estás a tiempo de hacerlo bien.
Si quieres que te acompañemos en el proceso, puedes escribirnos cuando quieras.