Cuando alguien empieza a planificar su boda, suele tener claro que necesita invitaciones. Pero la papelería de boda es mucho más que eso. Es un sistema de piezas que acompañan a los invitados desde que reciben el primer aviso hasta que se sientan a la mesa el día de la celebración.
Esta guía existe para que tengáis claro qué piezas existen, cuál es la función de cada una y cómo decidir cuáles encajan con vuestra boda.
Antes de la boda: la papelería de anuncio
Save the date
Es el primer comunicado. Llega meses antes que la invitación formal y solo necesita incluir lo esencial: vuestros nombres, la fecha y, si ya lo sabéis, la ciudad o el lugar. Su función es que los invitados protejan esa fecha en su agenda antes de que se llene con otros compromisos.
Se envía entre seis y diez meses antes de la boda, dependiendo del perfil de los invitados y el tipo de celebración. Para bodas con invitados internacionales o en temporada alta, antes mejor.
En Dos Terrones diseñamos save the date en formato papel y digital, siempre en coherencia con el resto de la papelería. Podéis leer más sobre qué incluir y cuándo enviarlo en este artículo.
Invitación de boda
La invitación formal es la pieza central de toda la papelería antes del día B. Llega después del save the date, cuando ya tenéis todos los detalles cerrados, y contiene la información completa: fecha, hora, lugar, código de vestimenta si lo hay, y la forma de confirmar asistencia.
Más allá de lo práctico, la invitación es la primera pieza que muestra el estilo real de vuestra boda. El papel, el diseño, la ilustración si la hay: todo eso comunica algo antes de que los invitados lleguen al evento.
En Dos Terrones trabajamos las invitaciones de dos formas. Las invitaciones personalizadas se diseñan completamente desde cero, a partir de vuestra historia. Las invitaciones prediseñadas parten de diseños propios del estudio —clásicas, florales, botánicas, con animales, inspiradas en lugares, de verano— y se adaptan a cada pareja para un proceso más sencillo.
El día de la boda: la papelería de ceremonia
Misal de boda
El misal acompaña a los invitados durante la ceremonia. Recoge el orden del acto, las lecturas, los cantos y cualquier texto que queráis que sigan o simplemente conozcan. En bodas civiles suele llamarse programa de ceremonia.
Es una pieza que muchos invitados guardan. No solo tiene una función práctica durante el acto —también es un recuerdo del momento.
Podéis ver cómo trabajamos los misales en esta página.

El día de la boda: la papelería de mesa
Seating plan
El seating plan indica a cada invitado en qué mesa está sentado. Suele colocarse en la entrada del espacio del banquete, en un lugar visible, y puede adoptar formatos muy distintos: un panel grande, una composición de tarjetas individuales, una pizarra, un marco con cristal…
Más allá de su función organizativa, el seating plan es uno de los elementos decorativos más visibles del banquete. Merece un diseño cuidado. Podéis ver ejemplos de los que diseñamos aquí.

Meseros
Los meseros identifican cada mesa. Pueden ser una cifra, un nombre, un lugar, una película, una canción… cualquier elemento que tenga sentido para vosotros y que conecte con los invitados a través de algo compartido.
En Dos Terrones diseñamos los meseros como una extensión de la historia de cada pareja. No hay dos iguales.

Marcasitios
Los marcasitios indican a cada invitado exactamente dónde sentarse dentro de su mesa. Llevan el nombre escrito —habitualmente a mano, con lettering— y se colocan sobre el plato o al lado de la copa.
Es una de las piezas más pequeñas de toda la papelería, pero también una de las más personales: es la única en la que cada invitado ve su propio nombre, escrito para él. Muchos los guardan. Podéis ver cómo los trabajamos aquí.
Minutas
La minuta es el menú del banquete. Informa a los invitados de los platos que van a servirse, y a veces incluye también los vinos o los cócteles. En bodas con varios menús —por restricciones dietéticas, por ejemplo—, puede haber minutas diferenciadas por color o con algún elemento visual distintivo.
Es una pieza que pasa por muchas manos durante el banquete y que los invitados leen con atención. Merece el mismo cuidado que el resto. Podéis ver ejemplos aquí.
Rincones y cartelería
Además de la papelería de mesa, muchas bodas incluyen carteles o piezas para distintos rincones del espacio: el libro de firmas, la barra de bebidas, el photocall, las indicaciones para los invitados, los regalos…
Estos elementos, cuando se diseñan en coherencia con el resto de la papelería, construyen una atmósfera visual que se percibe en todo el espacio. En Dos Terrones también trabajamos cartelería y rincones a juego con la papelería.
Por qué la coherencia visual importa
No hace falta tener todas las piezas. Hay bodas que funcionan perfectamente con solo invitación y papelería básica de mesa, y otras que apuestan por un sistema completo desde el save the date hasta los marcasitios.
Lo que sí importa es que las piezas que elijáis hablen el mismo idioma. Misma paleta de color, misma familia tipográfica, mismo espíritu en la ilustración si la hay. Cuando eso ocurre, los invitados perciben algo —quizás no saben nombrarlo— pero sienten que todo encaja, que hubo intención detrás de cada detalle.
Eso es, en el fondo, lo que hace que una papelería de boda se recuerde.
Cómo empezar
Si estáis en el inicio de la planificación y todavía no tenéis claro qué piezas necesitáis, lo más sencillo es contarnos cómo imagináis vuestra boda. El tipo de celebración, el número de invitados, el estilo que buscáis. A partir de ahí podemos orientaros sobre qué tiene sentido y qué no para vuestro caso concreto.
No hay una respuesta universal. Pero sí hay una respuesta para cada boda.